Mis Cuatro Soles: La historia detrás del nombre y mi motor cada día.
Mucha gente me pregunta: “Rita, ¿por qué Mis Cuatro Soles?”. Y la respuesta no tiene que ver con recetas, ni con harinas, ni con hornos. Tiene que ver con la vida misma y con las personas que iluminan mi mundo.
El origen de todo
Este proyecto no nació en una cocina profesional, sino en el seno de mi hogar. El nombre es un homenaje a mis cuatro hijos. Ellos son mis “soles”, los que me impulsan a levantarme cada mañana, los que me desafiaron a superarme y los que le dan sentido a cada esfuerzo.
Cuando comencé en el mundo de la pastelería Sin TACC, lo hice con una misión clara: que en mi mesa nadie se sintiera diferente. Quería que mis soles, y cualquier persona que llegara a mi casa, pudieran disfrutar de un bocado delicioso, seguro y lleno de amor, sin que la palabra “celiaquía” fuera un límite para el placer de compartir.
Mi motor cada día
Lo que empezó como una necesidad familiar se transformó en mi propósito de vida. Mi motor es la convicción de que comer sano y seguro no debe ser un sacrificio.
Cada vez que entro a mi taller en Posadas, llevo conmigo:
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La responsabilidad: De cuidar la salud de quienes confían en nosotros.
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La pasión: Por demostrar que la pastelería libre de gluten puede ser (y es) de alta gama.
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La gratitud: Hacia cada uno de ustedes que me permite ser parte de sus festejos y de sus meriendas.
Un sueño que se expande
Mis Cuatro Soles es hoy mucho más que un emprendimiento; es una comunidad. Es la Academia donde comparto lo que sé, son mis Crónicas de Viaje donde busco inspiración para traerles lo mejor, y es este espacio digital donde hoy nos encontramos.
Gracias por dejarme entrar en sus casas. Gracias por ser parte de la luz que estos cuatro soles irradian en mi vida.