Mi tarde soñada en Ladurée, el corazón de la pasteleria
Sin TACC en París
Caminar por los Campos Elíseos es una experiencia mágica, pero entrar a Ladurée es como viajar en el tiempo a la Belle Époque. No podía irme de París sin visitar este templo de la pastelería y entender por qué sus macarons son leyenda mundial.
Una vez que cruzás el umbral de esa puerta histórica, el bullicio de París desaparece. Te recibe un silencio elegante, roto solo por el tintineo de las tazas de porcelana y el aroma a almendras tostadas que lo inunda todo.
La expectativa de los famosos Macarons Como pastelera, sentia mucha curiosidad al ver la vitrina. Ver esas torres de colores perfectamente alineadas es una lección de disciplina y arte. Pero lo que realmente me emocionaba era la seguridad: los macarons son, por esencia, naturalmente Sin TACC. Están hechos con una base de harina de almendras, azúcar y claras de huevo, lo que los convierte en el embajador perfecto de que la alta gama no necesita trigo para ser sublime.
Elegí el de pistacho y el de pétalos de rosa. Al primer bocado, sentí esa “caparazón” finísima que cruje apenas un segundo antes de fundirse con un corazón cremoso. Es una textura que persigo cada día en mi taller de Mis Cuatro Soles: ese equilibrio exacto entre la fragilidad y la intensidad del sabor.
Un viaje al pasado: La historia detrás del color verde menta Mientras disfrutaba cada bocado, me puse a pensar en cómo empezó todo. Maison Ladurée no nació siendo este gigante del lujo; comenzó en 1862 como una pequeña panadería en la Rue Royale. Fue tras un incendio que renació como pastelería decorada por el famoso pintor Jules Chéret, quien eligió esos querubines y techos pintados que hoy vemos.
Pero el gran secreto que me fascinó es que fueron pioneros en crear los salones de té. En una época donde las mujeres no tenían muchos lugares donde reunirse socialmente, Ladurée les abrió las puertas, mezclando el estilo de los cafés parisinos con la elegancia de las pastelerías. Y fue recién en 1930 cuando Pierre Desfontaines tuvo la brillante idea de unir dos tapitas de macaron con un relleno ganache, creando el ícono que hoy conocemos.
Caminando de regreso por la Rue de Castiglione, pasé por su chocolatería exclusiva (que es un sueño de madera oscura y espejos). Me quedé pensando en que el verdadero lujo de Ladurée no está solo en sus dorados, sino en la excelencia de la materia prima.
Datos mas Info Útil:
Ubicación: 16-18 Rue Royale, 75008 París (La tienda histórica).
Cómo llegar: Metro línea 1, 8 o 12, estación Concorde.
Les doy un Tip : Si vas, pedí la cajita “Coffret”. No es solo el dulce, es el ritual de abrir esa caja de diseño que después guardás como un tesoro.